Embarazo y lactancia

Los derechos sobre la protección de la maternidad en el trabajo están integrados
en tres convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), así como en una multitudde tratados internacionales.
Sin embargo muchas mujeres del sector formal e informal siguen viendo amenazadas su seguridad económica y su salud, ya que no disfrutan de la licencia de maternidad antes y después del nacimiento del bebé; sufren despido o discriminación en el trabajo por el hecho de estar embarazadas o ser potencialmente candidatas a ello; están expuestas a condiciones laborales que pueden poner en riesgo la procreación y la salud del feto.
Por otro lado, la lactancia materna se ve muchas veces interrumpida por la actividad laboral. Y la falta de acceso a facilidades para el cuidado de los niños restringe el acceso de las mujeres a la actividad económica y el desarrollo profesional.

¿Qué es la protección de la maternidad y la lactancia en el trabajo?

Es una serie de previsiones que se llevan a cabo para conservar la salud de la madre y su recién nacido; y proporcionar una medida de seguridad económica a las mujeres concernidas y a sus familias.

Los cinco elementos centrales de la protección de la maternidad en el trabajo son:

  • Licencia de maternidad: el derecho de las mujeres a un período de descanso en el
    trabajo, en relación con el embarazo, el parto y el posparto.
  • Prestaciones pecuniarias y médicas: el derecho de la madre a prestaciones pecuniarias durante su ausencia por maternidad y a la atención médica en relación con el embarazo, el parto y los cuidados posnatales.
  • Protección de la salud en el lugar de trabajo: para la madre y el feto durante el
    embarazo, así como durante la lactancia.
  • Protección del empleo y no discriminación: garantía de la trabajadora a la seguridad
    del empleo y al derecho de reincorporarse tras su licencia de maternidad al mismo
    trabajo o a uno equivalente con el mismo salario, que percibía con anterioridad a la
    licencia de maternidad. Además, una mujer no puede ser discriminada en el
    trabajo o durante el período de búsqueda del mismo por razones de su función
    reproductiva.
  • Dispositivos para la lactancia: para ayudar a las trabajadoras a amamantar o extraerse leche en el lugar de trabajo durante un período determinado tras la reincorporación al
    trabajo.

La protección de la maternidad en el trabajo está dirigida a todas las mujeres trabajadoras, tanto del sector formal como del informal.

Riegos para las trabajadoras

Los riesgos en el lugar de trabajo pueden ser de carácter biológico, químico o físico.
Pueden provenir de necesidades físicas o mentales, de las malas condiciones de trabajo o de un lugar de trabajo peligroso e insalubre.
Por ello, es necesario establecer políticas y procedimientos que garanticen la identificación y eliminación de los riesgos durante el embarazo.

Algunos de los riegos en el lugar de trabajo pueden ser:

Físicos

  • Choques, vibraciones o movimientos
  • Ruido
  • Radiaciones ionizantes
  • Frío o calor extremos
  • Trabajo en atmósferas de sobrepresión elevada

Psicosociales

  • Horarios de trabajo inadecuados (trabajo a turnos, nocturno o prolongaciones de jornada).
  • Trabajo aislado.
  • Exposición a stress y trabajos de alta tensión.

Ergonómicos

  • Actividades realizadas de pie.
  • Actividades realizadas en posición sentada.
  • Posturas forzadas asociadas a la actividad profesional de las trabajadoras embarazadas o que han dado a luz recientemente.
  • Manipulación manual de cargas.
  • Movimientos y posturas.
  • Desplazamientos dentro o fuera del establecimiento.

Químicos y biológicos

  • Agentes biológicos.
  • Sustancias cancerígenas y mutágenas.
  • Sustancias tóxicas para la reproducción.
  • Disruptores endocrinos.
  • Mercurio y derivados: mercurio, plomo, antimonio, cadmio, arsénico.
  • Medicamentos antimitóticos (citotóxicos).
  • Agentes químicos cuyo peligro de absorción cutánea es conocido.
  • Pesticidas.
  • Disolventes.
  • Cauchos.
  • Gases anestésicos.
  • Productos farmacéuticos.
  • Monóxido de carbono.

Los sindicatos y la protección a la maternidad y la lactancia

Los sindicatos resultan fundamentales para promover y mejorar la protección de la maternidad en el lugar de trabajo e incluso más allá del mismo.
Participan en debates sobre la legislación de protección de la maternidad, facilitan la comunicación entre trabajadores, empleadores y gobierno, y fomentan la concienciación sobre la protección de la maternidad, y su inclusión en convenios colectivos y acuerdos globales sobre el lugar de trabajo.

Como representante de las trabajadoras

Debes informarte si en la empresa existen riegos que puedan afectar a las trabajadoras embarazadas o en período de lactancia y asegurar que la empresa identifique y elimine estos riesgos.
Los sindicatos deben recibir información sobre las medidas de protección establecidas por las empresas para garantizar condiciones laborales seguras.
Debes informar a las trabajadoras sobre los posibles riesgos, las políticas que las amparan, y las medidas que deben tomar si la empresa no cumple con ellas.

Como trabajadora debes informar a tu sindicato e informarte sobre los riegos y las medidas de protección frente al embarazo y la lactancia para defender tus derechos.
Tu sindicato te respalda.