Cuidamos tu salud porque

defendemos tus derechos

La salud es un derecho humano universal. Por eso todos y todas, no importa dónde vivamos, la religión que profesemos, o la edad que tengamos, tenemos derecho a acceder a la información y a los servicios de atención que nos posibiliten el cuidado de nuestro cuerpo nuestra mente y nuestra calidad de vida.

Gozar de buena salud no sólo significa no tener enfermedades, sino acceder a un nivel de vida adecuado, a educación, a vivienda, a alimentación, a un trabajo decente y a la asistencia médica adecuada para desarrollar nuestro verdadero potencial como personas.

Pero, a pesar de los avances de las últimas décadas, los roles de género siguen situando a las mujeres en una posición desventajosa, lo que contribuye al deterioro de su salud.

Y si las mujeres representan la mitad de la población de nuestro planeta, el bienestar de esta porción de la humanidad va a repercutir necesariamente en el desarrollo de nuestras sociedades.

Por todo esto, alcanzar la igualdad de género, implica también cuidar de la salud y el bienestar de mujeres y niñas.Es un paso necesario para obtener un crecimiento sostenido de nuestras comunidades.

Mujeres y niñas más sanas, sociedades más fuertes.

La salud de las mujeres, en riesgo

Los roles y los estereotipos de género en nuestras sociedades ponen a las mujeres y niñas en una situación de vulnerabilidad y riesgo para su salud.

El reparto del trabajo –productivo/ reproductivo- es desigual. Las mujeres realizan simultáneamente ambas tareas por lo que se exponen a más cantidad de riesgos, desgaste y situaciones de estres.

En algunas sociedades las normas culturales invaden los cuerpos de las mujeres y niñas, como en el caso de la mutilación genital femenina, los matrimonios infantiles, los castigos corporales por adulterio, o el uso del cuerpo de las mujeres como arma de guerra.

Dentro del mercado laboral se enfrentan a desigualdades de todo tipo, desde la
la brecha salarial, que llega hasta un 37% en algunos países, menores oportunidades de formación y promoción, raras oportunidades de participación en la toma de decisiones, hasta situaciones de violencia y acoso.

Todo esto afecta la salud de las mujeres, reducen su posibilidad de desarrollo como seres autónomos, capaces de decidir sobre su cuerpo, su futuro y su vida.

Quiénes Somos

UNI Global Union, es un sindicato global que representa a más de 20 millones de trabajadores y trabajadoras de más de 900 sindicatos del sector de capacidades y servicios que es el de más rápido crecimiento en el mundo entero. Se prevé que dicho sector generará el 90% de los nuevos puestos de trabajo de la próxima década.

A UNI y sus afiliadas de todas las regiones les impulsa el deber de garantizar que esos puestos sean decentes y que se protejan los derechos de los trabajadores, incluido el derecho de sindicación y negociación colectiva.

El Departamento de Igualdad de Oportunidades lucha para romper las barreras divisorias creadas por la desigualdad de nuestras sociedades, buscando mejorar no sólo las condiciones laborales si no la vida misma de los trabajadores y trabajadoras.

Nuestra misión

Uno de los principales objetivos establecidos por UNI Global Union, a través de su Departamento de Igualdad de Oportunidades, es el de obtener un crecimiento sostenido de la productividad, basado en la igualdad de género. En UNI consideramos que este principio es esencial si queremos obtener un desarrollo sostenible y una sociedad justa y equitativa para todos.

Y en el área de la salud luchamos para que mujeres y niñas puedan ejercer sus derechos: accediendo a la información los recursos y servicios que precisan para mejorar su vida y su bienestar general, para tomar decisiones autónomas e informadas sobre su sexualidad, sus relaciones, el embarazo, la lactancia, y su carrera profesional, libre de cualquier tipo de discriminación, coerción o violencias, y participando activamente en sus comunidades, sindicatos y empleos, asumiendo el liderazgo y formando nuevas líderes.

Nuestro compromiso:

  • Exhortar y asistir a las afiliadas a elaborar programas de salud integrales para el lugar de trabajo que integren servicios relativos al VIH en servicios de atención primaria.

  • Promover e impulsar la participación de las mujeres en la elaboración de los programas de salud para que sus voces y preocupaciones se vean reflejadas y se responda a sus necesidades.

  • Propiciar la participación de mujeres en las negociaciones colectivas para que intervengan en la promoción de acuerdos que protejan la salud de las mujeres y trabajadores y fomenten mecanismos de detección precoz de problemas de salud y violencia que conllevan al deterioro de la salud.

  • Contribuir al empoderamiento de la mujer por medio de la promoción de la educación para ella, incluido en salud de la mujer, en las mismas condiciones que los hombres.

  • Abordar todas las oportunidades para ejercer presión sobre los organismos internacionales para que estos den prioridad a los temas de salud de las mujeres.

El compromiso de nuestras afiliadas:

01.

Trabajar para que se incluyan programas de salud adecuados en los lugares de trabajo y que éstos respondan a las necesidades específicas de las trabajadoras.

02.

Hacer campaña dentro de su sindicato contra cualquier discriminación basada en el género y cualquier práctica nociva que pueda surgir de la misma.

03.

Presionar a los gobiernos nacionales, regionales y subregionales para la adopción de leyes y convenios internacionales, como el Convenio 183 de la OIT relativo a la revisión del Convenio sobre la protección de la maternidad, para promover y proteger todavía más la salud de las mujeres.

04.

Accionar sobre los gobiernos nacionales, regionales y subregionales para que aborden y trabajen hacia la modificación de las actitudes sociales y culturales, tanto de hombres como mujeres, con miras a erradicar las prácticas tradicionales basadas en la idea de inferioridad y superioridad de uno de los sexos o en roles estereotipados de género.

05.

Incorporar dentro de las negociaciones colectivas cláusulas que exijan la inclusión de la salud laboral como un instrumento esencial para la erradicación de la violencia en los lugares de trabajo.

06.

Las medidas preventivas deben atender riesgos específicos, para reducir o eliminar el riesgo, como por ejemplo tomando medidas de prevención en el origen, organizativas, de protección colectiva, de protección individual, o de formación e información a las y los trabajadores.

07.

Crear comités mixtos de salud laboral de mujeres y hombres, sindicatos y empleadores, para monitorear periódicamente las condiciones, la organización, los métodos y la salud de los/las trabajadores(as).

08.

Formar y animar a las mujeres a dedicar tiempo para asegurarse de llevar un estilo de vida sano y abordar cualquier problema de salud rápidamente.

Las mujeres en los sindicatos

Una de las estrategias fundamentales para incluir los temas de género en la agenda de los empleadores, y así garantizar el ejercicio pleno de los derechos de las trabajadoras, es organizar cada vez más mujeres en los sindicatos y emponderarlas para que ocupen puestos de liderazgo.

En el área de salud las representantes sindicales pueden dar a conocer, investigar y poner la salud y la seguridad de las mujeres en la agenda de las negociaciones; alentar a más mujeres a convertirse en líderes; organizar campañas de salud y seguridad dirigidas a las mujeres; alentar a las mujeres a asistir a cursos de formación y asegurar que los problemas de salud y seguridad de las mujeres sean tenidos en cuenta.

Y que cada vez más mujeres se acerquen a los sindicatos les asegura mejores condiciones de empleo, mejores salarios, más protección frente a acciones arbitrarias de los empleadores, más protección frente al abuso, el acoso, la violencia y la discriminación, más oportunidades de acceso a la formación, más oportunidades de acceso a beneficios de salud, licencias por maternidad, pensiones, etc.

Defendemos tus derechos, porque estamos con vos